jueves, 23 de febrero de 2012

La ética del decisor en IGV

Qvarta Affrice Tabvla

La ética brilla por su ausencia y cada vez más en nuestro país. Como todos comprobamos por los medios de comunicación la ética se está perdiendo en casi todos los ámbitos de la vida y muy especialmente en los ámbitos económicos, donde, cada vez más, lo importante es ganar dinero y enterrar la ética lo más profundo posible.

El decisor, vocablo no existente en el Diccionario de laReal Academia Española, se encarga de tomar las decisiones importantes, para ello parte de dos elementos fundamentales: información y error. El error siempre es distinto de cero, actualmente suele tender al infinito, y la información se obtiene de dos fuentes principales: las primarias y las secundarias.


Las fuentes secundarias son las que se obtienen en el mercado o en Internet y las primarias son las que nos toca procesar, es decir, en la proliferación de Mashups geográficos, las secundarias serían las diversas fuentes de información geográfica que utilizamos y las secundarias los procesos que realizamos para darle valor añadido a nuestro producto, creando una diferenciación propia de la creatividad única que nos identifica como ser humano.

Pues bien, el error, que forma parte intrínseca de la calidad de nuestro producto,   suele estar relegado a un carácter fantasmal. Es decir, brilla por su ausencia. Últimamente numerosos trabajos empiezan a analizar la calidad de la Información geográfica voluntaria (IGV), utilizando métricas complicadas y costosas para poder hacer una evaluación de la calidad que ayude al decisor a dilucidar el uso que puede darse a los datos. El problema viene cuando nos damos un paseo de la mano de Monte Carlo, lasregresiones, la inferencia estadística o las nuevas redes neuronales, nos podemos ir a Vladivostok y volver. 



Por lo tanto, algo más sencillo sería no perder en la cadena, la información sobre la calidad, es decir, nuestros amigos los metadatos. Algo que denotan los estudios hechos al respecto, es que cuando se colabora en la realización de cartografía voluntaria se tiene mucha ilusión en dibujar el mundo, pero no tanta, en describir las fuentes utilizadas, la metodología o el error que puede tener ese proceso. Por lo que el hecho de que la comunidad de profesionales y científicos de la materia le otorgue un carácter serio a la IGV todavía no es un hecho, aunque su difusión supere todas las expectativas. 

Aquí es donde entra el decisor, que en este caso, somos todos los que participamos de la IGV, pararse a documentar siempre es muy agradecido en fases posteriores que parece que no nos afectan pero que son de suma importancia. De hecho, ya hay muchas iniciativas que tratan de asesorar a los contribuyentes (cartográficos) de como editar la cartografía, algunas muy singulares como el encuentro "La noche de los mapas vivientes".

En vista del rollo que supone esta dispersión de post, no os aburro más y prometo ampliar el tema de la calidad de los datos geográficos en la IGV. De momento ya que hablamos de ética, dada su ausencia en nuestro país, os dejo una charla sobre ética muy entretenida. Se aprecia una buena oratoria, algo que se echa en falta en nuestros fantásticos políticos.


Fuentes:
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